Cielo estrellado y volantes en Tenerife
Los trabajos que convierten un interior correcto en uno reconocible: un cielo estrellado de fibra óptica, un volante forrado a mano y las piezas sueltas que se quieran cambiar de color o de material.
Cielo estrellado
Se desmonta el techo entero y se perfora desde la cara oculta, hilo a hilo. Cada fibra queda fijada por detrás y cortada a ras por delante, así que en el techo solo se ve el punto de luz.
Cuántas estrellas, cómo se reparten y qué efecto hacen se decide antes de empezar: desde un techo discreto de unos cientos de puntos hasta una densidad alta con estrellas fugaces y cambio de color. El generador va escondido y se maneja por mando o desde el móvil.
Si el techo ya estaba descolgado, es el momento: se forra de nuevo en la misma intervención y sale más a cuenta que hacerlo en dos veces.
Volantes a medida
El volante es lo que más se toca y lo primero que delata la edad de un coche. Se desmonta, se retira el forro viejo, se sanea el aro y se forra a mano con el material elegido.
Lo habitual: cuero liso o perforado, alcántara en las zonas de agarre, marca de las doce en color contrastado y costura a juego con el resto del interior. Con airbag y con mandos, la pieza vuelve montada y funcionando; el airbag no se manipula.
Cuando lo que se busca no es forrar el aro sino cambiarlo de material, el trabajo es otro y tiene su propia página: volantes en fibra de carbono. En los dos casos hay que mirar primero qué lleva el volante debajo, porque los que montan calefacción o sensores de detección de manos (HOD) son delicados y eso se advierte antes de desmontar nada.
Piezas sueltas
No hace falta rehacer un interior entero para cambiarlo. Un pomo forrado, un freno de mano en el mismo cuero del volante o unos reposabrazos del color del asiento son intervenciones cortas que se notan cada vez que se entra en el coche.
Ver el acabado antes de decidir
El color, el perforado y la costura se deciden sobre muestra física, que es donde se ven de verdad. Para hacerse una idea antes de pasar por el taller está el configurador de asientos: se define la combinación pieza por pieza sobre un asiento en 3D y devuelve un número de referencia con el que identificar ese diseño al pedir el presupuesto.
Lo que se ve en pantalla es una referencia, no el material. La elección definitiva se cierra con las muestras delante, en el taller de Tacoronte.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántas estrellas lleva un cielo estrellado?
- Según el efecto buscado y el tamaño del techo. Discreto ronda las 200-300 fibras; para uno denso, con estrellas fugaces y varias intensidades, bastante más. Se decide antes de perforar, porque después no se añaden sin rehacer la pieza.
- ¿Se puede quitar después?
- El generador y el cableado sí. Los agujeros del techo no: son definitivos sobre esa pieza. Para volver a tenerlo liso hay que forrar un techo nuevo.
- ¿Pueden forrar un volante con airbag y mandos?
- Sí. Se desmonta con el procedimiento de seguridad del airbag, se forra el aro y se vuelve a montar con los mandos operativos.
- ¿Cuánto tarda el forrado de un volante?
- Uno o dos días, según el material y la costura. Se cose a mano sobre el aro, y ese es el tiempo que lleva hacerlo bien.
Trabajos donde se ve
¿Lo hacemos
en su vehículo?
Con unas fotos del interior valoramos qué se puede hacer y cuánto cuesta, con un plazo cerrado.